
El 10 de Abril de 1912 más de 2.200 pasajeros partieron rumbo a Nueva York en el viaje inaugural del Titanic, el barco más grande y lujoso creado hasta el momento. El trasatlántico, que había sido construido con las más avanzadas tecnologías, fue catalogado como “imposible de hundir”. Su diseño le permitiría flotar aunque dos de sus 16 compartimientos se inundaran de agua. Tras cinco días de que partieran del puerto de Southampton, Inglaterra, el capitán E.J. Smith recibió noticias regulares para esa época del año: “témpanos de hielo e icebergs pequeños” habían sido avistados en esa zona del océano atlántico.
Él capitán sin alarmarse mantuvo la velocidad y siguió su curso. Estaba convencido de que podía ver el iceberg con anticipación y así de ese modo esquivarlo. 7 advertencias recibió el titanic ese día, provenientes de barcos que venían de zonas similares. El vigía que estaba de guarda avistó un iceberg frente al barco, agitó la campana y la tripulación tomó todas las medidas necesarias para retroceder, pero ya era tarde. Los medios declararían más tarde que: “Lo abrió como un abrelatas”. Lo curioso es que en 1989, 14 años antes de que se hundiera el titanic, el novelista Morgan Robertson escribió “Futility”. En el libro se contaba la historia de un barco lujosísimo que naufragaba luego de chocar contra un iceberg en el Océano Atlántico. El nombre del trasatlántico en la ficción era: El titán, todo suena a lo mismo que el titanic, incluso el nombre es parecido, ¿raro no?.
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